Creciente debilidad muscular: por qué la fuerza disminuye con la edad

La debilidad muscular suele aumentar con la edad. Los investigadores alemanes ahora han identificado un desencadenante de este cambio. (Foto: Peter Maszlen / fotolia.com)

Calidad de vida deteriorada: cuando hay falta de fuerza en la vejez

A los 30, generalmente no se considera que uno sea "viejo", pero la pérdida de masa muscular y la pérdida de fuerza asociada comienzan a esta edad. Este proceso se acelera a partir de los 50 años. Los investigadores ahora han identificado un desencadenante de estos cambios.

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La gente de todo el mundo está envejeciendo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó en el pasado que la esperanza de vida está aumentando en todo el mundo. Según los expertos, pronto podría superar los 90 años en los países industrializados occidentales. En este país, la esperanza de vida promedio había alcanzado un nuevo nivel récord. La debilidad muscular también aumenta con la edad. Los investigadores alemanes ahora han identificado un desencadenante de este cambio.

La debilidad muscular suele aumentar con la edad. Los investigadores alemanes ahora han identificado un desencadenante de este cambio. (Foto: Peter Maszlen / fotolia.com)

Aumento de la debilidad muscular.

El aumento de la esperanza de vida media también va acompañado de un aumento de las enfermedades relacionadas con la edad que afectan al sistema nervioso. Estos incluyen la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia.

Sin embargo, estos cambios patológicos no solo se encuentran en el cerebro. También en el sistema nervioso periférico, que inerva los músculos y las estructuras sensoriales de la piel, por ejemplo, el riesgo de degeneración aumenta con la edad.

Las consecuencias para los afectados son graves: a menudo sufren parestesias y un dolor insoportable en las extremidades.

La creciente debilidad muscular es particularmente significativa, ya que limita significativamente la movilidad de los afectados y a menudo conduce a caídas peligrosas, que luego a menudo resultan en la pérdida de la independencia.

Las causas aún no se han investigado sistemáticamente

Aunque las consecuencias de la degeneración de los nervios periféricos relacionada con la edad son de gran importancia para la calidad de vida en la vejez y para la economía, sus causas aún no se han investigado sistemáticamente.

Eso ha cambiado ahora: en un nuevo proyecto, los científicos de la Clínica Neurológica de la Clínica Universitaria de Würzburg han examinado un aspecto importante y posiblemente tratable de la degeneración nerviosa relacionada con la edad con más detalle.

El responsable de esto fue el profesor Rudolf Martini, jefe de la Sección de Neurobiología del Desarrollo Experimental de la Clínica Neurológica. Los investigadores han publicado los resultados de su estudio en la revista "Journal for Neuroscience".

Macrófagos en la mira

“En cooperación con colegas de la Universidad de Aachen, primero registramos sistemáticamente los cambios que se encuentran en los nervios periféricos de las personas entre las edades de 65 y 79”, explica Martini el enfoque de su equipo en un mensaje.

Los científicos encontraron un mayor número de macrófagos en sus muestras. Los macrófagos son células que forman parte de los sistemas de defensa y eliminación del cuerpo. Por ejemplo, ingieren patógenos, partículas extrañas y células corporales envejecidas, las digieren y las eliminan.

Comienzan procesos inflamatorios, ayudan a curar heridas y limpian el tejido. Desafortunadamente, también causan daño en algunas enfermedades.

En experimentos con ratones, los científicos estudiaron si este también era el caso con los cambios degenerativos relacionados con la edad en los nervios.

“Para hacer esto, examinamos cuidadosamente los nervios de ratones de 24 meses, que es una edad bastante avanzada para los ratones”, explica Martini.

Se encontró que los cambios relacionados con la edad en los nervios periféricos de los ratones eran muy similares a los de los nervios de los humanos. Al igual que en los humanos, el número de macrófagos también aumentó en los ratones.

Los animales más viejos también tenían menos fuerza que los ejemplares más jóvenes, y sus placas terminales motoras, las sinapsis entre los nervios y las fibras musculares, también estaban menos intactas.

Terapia exitosa en experimentos con animales.

En un paso más, Martini y su equipo investigaron si los macrófagos realmente podrían desencadenar estos cambios.

Para hacer esto, dieron a los ratones a la edad avanzada de 18 meses una sustancia especial en su alimento que provocó la muerte de los macrófagos.

"Después de seis meses de tratamiento, pudimos determinar que los cambios degenerativos de la edad en los ratones tratados eran mucho menos pronunciados", dice Martini.

En consecuencia, los animales tenían músculos más fuertes y sus placas terminales motoras estaban mejor conservadas en comparación con las muestras no tratadas.

Para el equipo de investigación, está claro: "Nuestro estudio no solo muestra una conexión causal entre las reacciones inflamatorias en los nervios que envejecen y los procesos degenerativos del envejecimiento, sino también una potencial tratabilidad".

En su opinión, un tratamiento dirigido y lo más específico posible de las reacciones inflamatorias relacionadas con la edad y mediadas por macrófagos puede conducir a una mejora en la estructura y función de los nervios y, en consecuencia, a una mejor movilidad y una mayor calidad de vida.

Importante para las infecciones y la diabetes

La interpretación del conocimiento ahora adquirido permite conclusiones aún más trascendentales: debido a que las reacciones inflamatorias ocurren en el cuerpo con infecciones o enfermedades crónicas como la diabetes mellitus, que ocurren con frecuencia en la vejez, estas crean un riesgo adicional de envejecimiento de los nervios.

Por lo tanto, los investigadores esperan que sus hallazgos ayuden a iniciar la investigación y el desarrollo de ingredientes activos que se dirijan específicamente a los macrófagos.

Martini y su equipo quieren realizar más experimentos para investigar cómo ocurre la reacción inflamatoria relacionada con la edad en los nervios.

Quieren saber qué células del nervio son responsables del aumento del número de macrófagos y si existen otros enfoques para tratar los cambios degenerativos además de la terapia con medicamentos, por ejemplo, programas especiales de entrenamiento fisioterapéutico, como se conoce de otras enfermedades inflamatorias. (anuncio)

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