Vida social saludable: por qué los buenos amigos son tan importantes para la salud

La familia y los amigos no solo nos brindan cercanía, apoyo, confianza y nos transmiten un sentido de pertenencia, también son importantes para nuestro sistema inmunológico. Cuando algo anda mal en nuestra vida social, somos más propensos a las enfermedades. (Imagen: Antonioguillem / fotolia.com)

Vida social saludable: los buenos amigos juegan un papel importante en el sistema inmunológico

Se sabe desde hace mucho tiempo que las defensas del cuerpo se pueden fortalecer con ciertos alimentos. El ejercicio adecuado también fortalece el sistema inmunológico. También se recomienda dormir lo suficiente, respirar regularmente el aire del lago o del bosque y alternativamente tomar duchas de agua fría y caliente para protegerse de las infecciones. Otro consejo para un sistema inmunológico fuerte: mantenga la vida social.

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Las amistades son buenas para la salud

Se sabe desde hace mucho tiempo que la soledad es perjudicial para la salud y las amistades son buenas para la psique y el cuerpo, y se ha confirmado parcialmente en estudios científicos. Los investigadores británicos encontraron que un grupo saludable de amigos puede proteger contra la depresión. Incluso los contactos virtuales parecen tener efectos positivos: los científicos estadounidenses informaron en la revista "National Academy of Science" que muchos amigos de Facebook aumentan la esperanza de vida. Una vida social intacta también ayuda a fortalecer el sistema inmunológico.

La familia y los amigos no solo nos brindan cercanía, apoyo, confianza y nos transmiten un sentido de pertenencia, también son importantes para nuestro sistema inmunológico. Cuando algo anda mal en nuestra vida social, somos más propensos a las enfermedades. (Imagen: Antonioguillem / fotolia.com)

Más susceptible a las enfermedades en momentos de estrés.

No es de extrañar que sea más susceptible a los resfriados o la gripe durante o después de una fase estresante. Después de todo, el sistema inmunológico es atacado durante este tiempo.

El estrés crónico puede surgir de muchas maneras, incluso cuando algo anda mal en la vida social.

Los contactos con familiares y amigos juegan un papel importante en el sistema inmunológico. Lo importante que son para nosotros realmente, explican los expertos en un informe de actualidad de la agencia de noticias dpa.

El entorno social nos brinda cercanía, apoyo y confianza

El profesor Christian Schubert de la Clínica Universitaria de Innsbruck, que ha estado investigando las interacciones entre la psique y el sistema inmunológico durante años, describe un buen entorno social como el "elixir de la vida".

La inmunología clásica fue escéptica durante mucho tiempo, pero ahora estamos “ante hechos que ya no se pueden descartar de plano”, explica el psiconeuroinmunólogo en el informe dpa, en el que se apunta que el sistema inmunológico puede estar condicionado.

Según la información, posiblemente se puedan observar modificaciones del material genético en el laboratorio hasta el núcleo celular.

Sin embargo, no es el estrés psicológico a corto plazo lo que nos preocupa, sino el crónico, como la soledad prolongada.

Como se explicará más adelante, el entorno social nos brinda cercanía, apoyo, confianza y sentido de pertenencia. No tener esto a menudo conduce a la soledad y la amargura, lo que a su vez puede resultar en estrés crónico.

Como resultado, las cargas externas se procesan peor. En el peor de los casos, esto puede hacer que nos enfermemos, a veces físicamente.

Mayor riesgo de enfermedad por soledad involuntaria

Sin embargo, no tienes que rodearte de una gran camarilla de amigos. Como explica el profesor Thomas Fydrich de la Universidad Humboldt de Berlín, según el dpa, el tamaño de la red social se correlaciona solo ligeramente con la satisfacción de una persona.

"Porque la soledad no es objetiva", dice el experto. Algunas parejas son suficientes por sí mismas. Y muchos ermitaños que se dejan vagar por sí mismos también viven contentos. Pero cuando las personas se sienten solas involuntariamente, aumenta el riesgo de enfermedad.

Pero, ¿quién contrae qué enfermedad? “Es una pregunta muy interesante para la que todavía no hay una respuesta concreta”, dice Schubert.

Según el experto, está claro que intervienen varios factores: por ejemplo, la genética, la estructura de la personalidad y el entorno de vida.

Algunas personas pueden ser más propensas a contraer un virus en determinadas circunstancias, otras pueden tener más probabilidades de desarrollar una alergia y otras podrían tener problemas de inflamación.

La defensa inmunológica también se reduce en personas con depresión.

Sin embargo, como se explicará con más detalle, una vida social viva tampoco es garantía de salud mental y física.

Después de todo, el sistema inmunológico es una estructura muy compleja y, a veces, frágil. No solo la psique juega un papel aquí. El sueño, el ejercicio y un estilo de vida saludable también son cruciales para fortalecer el sistema inmunológico.

Hacer algo con otras personas

Además, la vida social también puede convertirse en un factor de riesgo, por ejemplo, cuando alguien no puede decir "No" y el contacto con otras personas se vuelve demasiado, explica Fydrich. En tales casos surge una especie de "estrés social" que no es saludable.

El cuidado de familiares es un caso extremo de estrés social, según Schubert, los cuidadores corren un riesgo especial si la tarea genera exigencias excesivas.

Según el dpa, Fydrich también explica: "Especialmente en una situación estresante como la enfermería, es importante movilizar recursos y discutir tus problemas con alguien".

Una red social funciona como un búfer. Cuanto más diverso y versátil, mayor es el efecto.

Por tanto, un entorno social formado por más de una persona puede resultar beneficioso. Por ejemplo, si un cuidador se enferma, se separa o muere, las otras personas pueden absorber esto, al menos parcialmente.

Por tanto, Fydrich recomienda: "¡Ve a clubes, haz algo, haz algo con los demás!"

No se trata de hacer algo de manera particularmente ambiciosa o intensa. Incluso jugar a las cartas una vez al mes puede ser suficiente para cuidar la propia red social y, por lo tanto, aumentar los recursos de apoyo en caso de una crisis futura. (anuncio)

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